Blog · Ventas y cruce de demandas
KPIs de una agencia inmobiliaria: qué medir cada semana
Los KPIs de una agencia inmobiliaria son los pocos indicadores que dicen si el negocio va bien antes de que lo diga la cuenta bancaria: cartera activa y su antigüedad, captaciones del mes, demandas activas y coincidencias, visitas realizadas, operaciones abiertas por fase, honorarios previstos y cobrados y, si gestionas alquileres, recibos cobrados frente a pendientes. La idea es medir pocos, medirlos cada semana y que salgan de los datos que ya registras, no de una hoja que alguien rellena el viernes por la tarde.
Por qué cuesta medir en una agencia
No es por falta de interés. Es porque medir cuesta trabajo cuando la información está repartida entre el correo, la agenda del móvil, el portal y una hoja de cálculo. Cuando reunir los datos lleva dos horas, es fácil acabar haciéndolo una vez al trimestre, y un indicador trimestral llega tarde para corregir nada.
La condición para medir es registrar. Si cada propiedad, demanda, visita y operación se anota en el mismo sitio en el momento en que ocurre, los indicadores existen sin esfuerzo adicional. Si no, ningún cuadro de mando arregla el problema.
Los indicadores de la cartera
- Propiedades activas. Cuántas hay en venta o alquiler ahora mismo. Es el tamaño del negocio.
- Antigüedad media en cartera. Cuánto tiempo llevan publicadas. Una cartera que envejece puede señalar precios altos o comercialización floja.
- Captaciones del mes y cuántas de ellas en exclusiva. Es el indicador que anticipa las ventas de dentro de unos meses (si flojea, empieza por cómo captar inmuebles).
- Bajas de cartera y por qué: vendida por la agencia, vendida por otro, retirada por el propietario. Muchas bajas de «vendida por otro» pueden ser una alarma sobre el precio o la exclusiva.
Los indicadores de la demanda
- Demandas activas. Compradores con búsqueda viva. Si baja mientras la cartera sube, sobra producto y falta cliente.
- Coincidencias nuevas. Cuántos cruces entre demandas y propiedades han aparecido esta semana. Es la medida más directa de las oportunidades que la agencia tiene delante (lo desarrollamos en cruce de demandas).
- Leads por canal y tiempo hasta la primera respuesta. Dice de dónde vienen los compradores y si se les atiende a tiempo; el método para no perderlos está en seguimiento de leads inmobiliarios.
Los indicadores de la actividad comercial
- Visitas realizadas por semana y por agente. Sin visitas no hay ofertas.
- Visitas por operación cerrada. Cuántas visitas hacen falta, de media, para vender. Si sube, puede que la cualificación de compradores esté fallando.
- Operaciones abiertas por fase. Cuántas hay en visita, oferta, arras y firma. Un embudo con mucho arriba y nada abajo puede señalar un problema de conversión; uno vacío arriba puede anticipar un mes malo.
- Honorarios previstos de las operaciones abiertas, y honorarios cobrados en el mes. La diferencia entre lo previsto y lo cobrado, mes tras mes, enseña cuánto se cae por el camino.
Si gestionas alquileres
- Contratos activos y renta mensual gestionada.
- Recibos cobrados frente a pendientes y vencidos, siempre el mismo día de cada mes.
- Contratos que vencen o se actualizan en los próximos noventa días.
Cómo montar la revisión semanal
Una reunión de veinte minutos, el lunes, con los mismos indicadores siempre. Un guion posible:
- Qué entró: captaciones, demandas nuevas y leads de la semana, con su primera respuesta.
- Qué se movió: visitas realizadas, operaciones que cambiaron de fase, ofertas recibidas (si no las registras, empieza por cómo registrar las ofertas de compra).
- Qué está parado: propiedades sin visitas en treinta días, demandas sin contacto en un mes, operaciones sin movimiento en dos semanas.
- Qué toca: la siguiente acción de cada agente para lo que está parado.
Lo importante no es el número, sino la comparación con la semana anterior y la decisión que provoca. Un indicador que no cambia ninguna decisión se puede dejar de mirar.
Cómo leer los indicadores juntos
Un indicador aislado engaña; la combinación explica. Tres lecturas posibles:
- Cartera arriba, coincidencias abajo. Puede que estés captando inmuebles que tus compradores no buscan, o a precios fuera de su presupuesto. Revisa la cualificación de las captaciones.
- Muchas visitas, pocas ofertas. Puede que se enseñen viviendas a compradores que no pueden o no quieren comprarlas: revisa la cualificación y el cruce.
- Honorarios previstos altos, cobrados bajos, varios meses seguidos. Puede que las operaciones se caigan entre la oferta y la firma. Mira qué pasa en esas fases antes de captar más.
Con estas lecturas, la reunión del lunes deja de ser un repaso de números y se convierte en una lista de decisiones.
Tres errores al medir
- Medir solo ventas cerradas. Es el indicador más tardío. Cuando baja, el problema puede venir de meses antes, de la captación o de las visitas.
- Medir a los agentes solo por ventas. Las captaciones, las demandas registradas y las visitas son trabajo que produce ventas después. Si solo se mide el cierre, cuesta que se registre lo demás.
- Cambiar de indicadores cada mes. Sin serie histórica no hay comparación, y sin comparación no hay decisión.
Cómo lo resuelve InmoCenter
En InmoCenter, los informes de cartera, pipeline y honorarios salen sin exportar a hojas de cálculo, a partir de lo que tu equipo ya registra. Cubren parte de los indicadores de esta guía:
- Actividad mes a mes: captaciones, visitas y ofertas de los últimos seis meses.
- Velocidad: el tiempo medio de venta de las tres últimas operaciones cerradas.
- Honorarios: la comisión cerrada en los últimos seis meses frente a la de las operaciones que siguen en curso.
- Cartera y demanda: los inmuebles publicados según su estado y las demandas activas.
- Equipo: solo para el responsable de la agencia, por cada agente, los inmuebles que tiene publicados y las operaciones que tiene abiertas, y lo que ha captado y las visitas de los últimos treinta días.
La velocidad y los honorarios salen de las operaciones, que no entran en todos los planes.
Las coincidencias las calcula el cruce: el cruce automático compara los criterios de cada demanda con la cartera y muestra las coincidencias en las dos direcciones, y en la lista de compradores cada demanda activa trae cuántos inmuebles de la cartera le encajan. El informe no cuenta las coincidencias nuevas de cada semana. Cada agente trabaja con su cartera, sus visitas y sus operaciones, y la dirección ve la actividad completa.
En alquileres, según el plan, la lista de contratos trae cuántos recibos tiene pendientes y vencidos cada uno y cuánto suma lo vencido; cada recibo lo marca la agencia según se cobra. Otros indicadores de esta guía, como la antigüedad de la cartera, el motivo de cada baja o el tiempo hasta la primera respuesta, no salen en el informe. No todas las áreas entran en todos los planes: antes de elegir, revisa la página de planes.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos KPIs debería seguir una agencia pequeña?
Pocos: por ejemplo, entre seis y diez, siempre los mismos y revisados cada semana. Como mínimo: captaciones, demandas activas, coincidencias nuevas, visitas realizadas, operaciones abiertas por fase y honorarios previstos frente a cobrados. Si gestionas alquileres, añade recibos pendientes. Más indicadores no dan más control; dan más trabajo.
¿Cuál es el indicador más importante de una inmobiliaria?
No hay uno solo, pero uno de los que antes avisa es el de captaciones: sin cartera nueva no hay ventas dentro de unos meses, por bien que vaya el mes actual. El segundo es el embudo de operaciones por fase, porque enseña dónde se atascan las ventas antes de que dejen de cerrarse.
¿Cómo mido el rendimiento de cada agente sin que sea injusto?
Midiendo el trabajo que produce ventas, no solo las ventas: captaciones, demandas registradas, visitas realizadas y tiempo de respuesta a los leads, además de las operaciones cerradas. Compara a cada agente con su propia serie histórica y ten en cuenta la zona y la cartera que gestiona.
¿Necesito un programa para medir o basta una hoja de cálculo?
Con una hoja se puede empezar, pero exige que alguien la rellene a mano y es fácil que se abandone. Si la actividad ya se registra en un sistema de gestión, muchos indicadores pueden salir del propio registro y revisarse cada lunes sin preparar nada. La diferencia no está en el gráfico, sino en la constancia.