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Email marketing inmobiliario: permiso, listas y baja
El email marketing inmobiliario sirve cuando cada correo llega a alguien que ha dado permiso para recibirlo, le habla de lo que de verdad busca y le deja darse de baja con un clic. Para una agencia eso se traduce en tres hábitos: listas separadas y con el origen del permiso apuntado, envíos segmentados por la demanda de cada contacto en vez de un boletín igual para todos, y una baja que funciona en cada correo. Qué enviar, cada cuánto y qué medir se ajusta después, con el uso.
Primero, el permiso
Antes de escribir a nadie, comprueba que puedes hacerlo. Estar en tu agenda no es haber pedido tus correos. La Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información (LSSI) establece en su artículo 21.1 que queda prohibido el envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas.
El artículo 21.2 recoge una excepción: cuando exista una relación contractual previa, siempre que los datos de contacto se hayan obtenido de forma lícita y se empleen para comunicaciones sobre productos o servicios de la propia empresa similares a los que inicialmente fueron objeto de contratación con el cliente. Si un contacto concreto encaja en esa excepción depende de cada caso. Si dudas, pide el permiso o consúltalo con quien asesora a tu agencia en protección de datos.
Recoger el consentimiento y poder demostrarlo
Un permiso que no puedes demostrar es como no tenerlo. El RGPD define el consentimiento como toda manifestación de voluntad libre, específica, informada e inequívoca por la que el interesado acepta, ya sea mediante una declaración o una clara acción afirmativa, el tratamiento de datos personales que le conciernen (artículo 4.11). Su artículo 7.1 añade que, cuando el tratamiento se base en el consentimiento, el responsable deberá ser capaz de demostrar que aquel consintió.
Y la dirección de correo es un dato personal cuando contiene información que permita la identificación de su titular, o en la medida en que se pueda asociar al mismo, según la Agencia Española de Protección de Datos.
Cómo llevarlo al día a día:
- En el formulario de tu web, una casilla sin marcar para recibir novedades, separada de la de aceptar la política de privacidad.
- En la oficina o por teléfono, apunta en la ficha del contacto que lo ha aceptado, cuándo y por qué canal.
- Guarda qué aceptó: no es lo mismo «avisos de inmuebles que encajan con mi búsqueda» que «novedades de la agencia».
- No compres ni copies listas de terceros.
El resto de reglas sobre los datos de tus clientes están en protección de datos en una inmobiliaria.
Listas separadas por tipo de contacto
Un comprador, un propietario y un inversor no quieren el mismo correo, así que no deberían estar en la misma lista. Una división sencilla:
- Compradores con demanda activa: quieren saber de inmuebles que encajan con lo que buscan.
- Propietarios con inmueble en cartera: quieren saber cómo va lo suyo, y eso es mejor contarlo de uno en uno que en un envío masivo.
- Clientes de operaciones cerradas que aceptaron seguir recibiendo noticias de la agencia.
- Inversores, si trabajas con ellos, con su propio tipo de envío.
Cada contacto entra en la lista para la que dio permiso, y en ninguna más.
Segmentar por demanda: a cada uno, lo suyo
El correo que más le sirve a un comprador es el que le enseña un inmueble que encaja con lo que busca. Para eso, la demanda tiene que estar registrada con criterios (tipo, zona, presupuesto, dormitorios y superficie), no en una nota que dice «busca algo por el centro».
Con la demanda bien registrada, cada inmueble que entra se cruza con quien lo busca y se avisa solo a esos contactos, en vez de mandar la cartera entera a todo el mundo. Apunta también a quién has avisado de cada inmueble: evita repetir el mismo correo y te deja hacer el seguimiento con una llamada.
Qué enviar y cada cuánto
Envía lo que el contacto querría saber aunque no se lo mandaras tú:
- Inmuebles que acaban de entrar y encajan con su demanda.
- Bajadas de precio de inmuebles que ya vio o por los que preguntó.
- Para propietarios, cómo se mueve su zona contado con lo que ves en tu trabajo, sin estadísticas que no puedas citar.
- Novedades de la agencia, solo cuando aporten algo.
La frecuencia, la que puedas sostener con contenido útil: un aviso cuando entra algo que encaja vale más que un boletín de relleno. El texto de cada inmueble, con los mismos datos que su ficha; cómo escribirlo está en cómo redactar un anuncio inmobiliario.
Y que siempre se sepa quién escribe: el artículo 20.1 de la LSSI dispone que las comunicaciones comerciales realizadas por vía electrónica deberán ser claramente identificables como tales, y la persona física o jurídica en nombre de la cual se realizan también deberá ser claramente identificable. Un asunto concreto y el nombre de tu agencia como remitente lo dejan claro desde la bandeja de entrada.
La baja, en cada correo y que funcione
Cada correo lleva una forma sencilla de darse de baja, y la baja se respeta desde ese momento. El artículo 21.2 de la LSSI añade que, en todo caso, hay que ofrecer al destinatario la posibilidad de oponerse al tratamiento de sus datos con fines promocionales mediante un procedimiento sencillo y sin coste, tanto en el momento de recogida de los datos como en cada una de las comunicaciones comerciales que se le dirijan. Según su artículo 22.1, el destinatario podrá revocar en cualquier momento el consentimiento prestado a la recepción de comunicaciones comerciales con la simple notificación de su voluntad al remitente. Y el artículo 7.3 del RGPD pide que sea tan fácil retirar el consentimiento como darlo.
- Un enlace de baja visible al pie, que funcione con un clic, sin contraseña ni preguntas.
- Si alguien pide la baja contestando al correo o por teléfono, apúntala igual.
- No vuelvas a apuntar a quien se dio de baja si no te lo pide de nuevo.
- Guarda la fecha de cada baja: demuestra que la respetaste.
Qué medir
Mide lo que te dice si los correos sirven para algo: cuántas personas responden o piden una visita, cuántas se dan de baja después de cada envío y cuántos correos rebotan. Si un tipo de envío dispara las bajas, sobra. Las aperturas son un dato menos fiable, porque algunos programas de correo las bloquean o las registran por su cuenta.
Cómo lo resuelve InmoCenter
InmoCenter es un software de gestión inmobiliaria para pequeñas y medianas agencias. Lo que aporta al correo con tus contactos:
- Demandas con criterios: cada demanda recoge tipo, zona, presupuesto, dormitorios y superficie, queda vinculada al contacto y lista para cruzarse con la cartera.
- Cruce y aviso: el cruce automático compara los criterios de cada demanda con la cartera y muestra las coincidencias en las dos direcciones, y el aviso a los interesados lo da una persona de la agencia, de forma explícita, con registro de a quién se avisó ya.
- Campañas por correo: campañas por correo con su audiencia y su página de baja. Sin consentimiento no se manda nada, y de cada consentimiento se guarda de dónde salió y cuándo.
- Baja en un clic: cada correo lleva su enlace de baja, que funciona con un clic, sin cuenta y sin preguntas. Una baja no se deshace desde el panel: esa persona tiene que darte permiso otra vez, y la fecha de baja nunca se borra.
Las campañas por correo son un módulo común que no entra en todos los planes. Los precios los tienes en la página de planes, y el resto de áreas, en las funcionalidades de InmoCenter.
Fuentes consultadas
Comprobadas el 11 de octubre de 2026. Enlazamos la fuente original para que puedas consultar el texto vigente.
- Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (texto consolidado): artículos 20, 21 y 22. BOE.
- Reglamento (UE) 2016/679, general de protección de datos: artículos 4 y 7. DOUE (vía BOE).
- Agencia Española de Protección de Datos · Preguntas frecuentes: ¿Es la dirección de correo electrónico un dato personal?. AEPD.
Preguntas frecuentes
¿Puedo enviar inmuebles por email a cualquier contacto de mi agenda?
No. Por regla general, los correos publicitarios tienen que haber sido solicitados o autorizados expresamente por quien los recibe; la excepción de la relación contractual previa tiene sus condiciones y depende de cada caso. Estar en tu agenda no basta.
¿Cada cuánto conviene enviar una newsletter inmobiliaria?
La que puedas sostener con contenido útil. Para compradores, un aviso cuando entra algo que encaja con su búsqueda aporta más que un boletín fijo de relleno. Si un tipo de envío hace que suban las bajas, revísalo.
¿Qué debe llevar cada correo para que el contacto pueda darse de baja?
Un enlace visible que funcione con un clic, sin contraseña ni preguntas, y que se aplique desde ese momento. Si alguien pide la baja por otra vía, apúntala igual y guarda la fecha.
¿Sirve el mismo boletín para compradores y propietarios?
No conviene. El comprador quiere inmuebles que encajen con su demanda; el propietario quiere saber cómo va lo suyo. Separa las listas y manda a cada uno lo que pidió recibir.