InmoCenter

Blog · Alquileres

Inventario de una vivienda de alquiler: qué incluir

· 5 min de lectura · InmoCenter

Portada gráfica de InmoCenter: barras horizontales sobre fondo azul, con el titular «Inventario de una vivienda de alquiler: qué incluir»

El inventario de una vivienda de alquiler es la lista, estancia por estancia, de lo que hay en la vivienda y en qué estado está el día que entra el inquilino: muebles, electrodomésticos, paredes, suelos, llaves y lecturas de los contadores, con fotos fechadas. Lo firman las dos partes, se une al contrato y se vuelve a revisar el día que el inquilino se va. Bien hecho, convierte la conversación de la salida en una comparación entre dos listas en lugar de una discusión entre dos recuerdos.

Para qué sirve el inventario

El inventario sirve para que propietario e inquilino partan de la misma foto de la vivienda. Sin él, cuando el contrato termina, cada uno recuerda la vivienda a su manera: el propietario, como estaba cuando la compró; el inquilino, como la encontró. Con él, basta con comparar.

Para la agencia que gestiona el alquiler, además, el inventario es una herramienta de trabajo: le dice qué había que revisar a la salida, qué electrodoméstico es del propietario y cuál trajo el inquilino, y cuántas llaves tienen que volver.

Qué incluir, estancia por estancia

Un inventario útil va estancia por estancia y, en cada una, separa lo que hay de en qué estado está. Una estructura que funciona:

ApartadoQué se anota
Cada estanciaParedes, techos, suelos, puertas y ventanas: estado y cualquier marca visible.
MobiliarioCada mueble, con una descripción reconocible y su estado.
ElectrodomésticosMarca, modelo si se ve y si funciona en el momento de la entrega.
InstalacionesCalefacción, aire acondicionado, termo o caldera: si funcionan y su estado.
ContadoresLectura de luz, agua y gas el día de la entrega.
Llaves y mandosCuántas de cada una: portal, vivienda, buzón, trastero, garaje.

Para describir el estado, usa palabras sencillas y siempre las mismas —nuevo, bueno, con señales de uso, deteriorado— y añade el detalle cuando haga falta: «arañazo de unos centímetros en la puerta del armario del dormitorio principal».

Fotos: fechadas, ordenadas y sin intimidad ajena

Las fotos son la parte del inventario que mejor resiste el paso del tiempo, siempre que se puedan fechar y se sepa qué enseña cada una. Algunas reglas:

  • Haz las fotos el mismo día de la entrega y conserva el fichero original, que guarda la fecha.
  • Sigue un recorrido fijo, estancia por estancia, en el mismo orden que la lista.
  • Una foto general de cada estancia y otra de cada detalle anotado.
  • A la salida, repite las mismas fotos desde los mismos sitios.

Y una precaución: las fotos del inventario son de la vivienda, no de quien vive en ella. Si el inquilino ya ha entrado cuando se revisa algo, evita que salgan sus objetos personales. Las pautas generales para fotografiar una vivienda las tienes en fotos inmobiliarias: calidad, orden y qué evitar.

Conformidad de las dos partes

El inventario vale lo que valga la conformidad de las dos partes. Por eso tiene que firmarlo el propietario, o la agencia en su nombre si así lo tienen acordado, y el inquilino, el día de la entrega de llaves y después de recorrer juntos la vivienda.

Si el inquilino ve algo que no está anotado, se añade antes de firmar, no después. Y cada parte se queda con su copia, fotos incluidas. Lo práctico es que el inventario figure como anexo del contrato, para que no haya dudas de a qué vivienda y a qué alquiler se refiere.

Durante el contrato: mantenerlo al día

El inventario no se archiva el día de la firma para no volver a mirarlo: cambia cuando cambia la vivienda. Si durante el alquiler pasa alguna de estas cosas, se anota con fecha y, a ser posible, con la conformidad de las dos partes:

  • El propietario sustituye un electrodoméstico o un mueble.
  • Se hace una reparación que cambia el estado de una estancia.
  • El inquilino, con permiso del propietario, añade o retira algo.
  • Se entregan o se devuelven llaves.

Si la agencia gestiona el alquiler, es la que está en mejor posición para llevar ese registro, porque es quien recibe los avisos de averías y coordina las reparaciones. Un inventario actualizado ahorra discusiones el día de la salida sobre si aquel horno era el original o el que se puso después.

La revisión a la salida

A la salida se repite el recorrido con el inventario de entrada en la mano: estancia por estancia, el mismo orden, las mismas fotos. Lo que se compara es el estado de entonces con el de ahora, teniendo en cuenta que el uso normal de una vivienda deja huella.

Las diferencias se anotan en el mismo documento, con fotos, y las dos partes las firman. Qué consecuencias tiene cada diferencia lo deciden el contrato y la normativa aplicable, no el inventario; lo que el inventario aporta es que nadie discuta qué había el primer día.

Errores frecuentes

  • Hacerlo deprisa el día de la firma, sin recorrer la vivienda con el inquilino.
  • Descripciones vagas, como «todo en buen estado», que no sirven para comparar.
  • Fotos sin fecha o sin saber de qué estancia son.
  • Olvidar las lecturas de los contadores y el número de llaves.
  • No dar copia al inquilino, que a la salida dirá, con razón, que nunca lo vio.

Cómo lo resuelve InmoCenter

InmoCenter no redacta el inventario, pero sí mantiene ordenado el alquiler al que pertenece. Lo tienes en alquileres:

  • Contrato en su ficha: cada contrato recoge inquilino, propiedad, renta, fianza, inicio, día de cobro y actualización, vinculado al inmueble y al contacto.
  • Recibos: los recibos de cada contrato se generan con un botón y se marcan según se cobran.
  • Portal del inquilino: tu inquilino consulta contrato y recibos desde su propio enlace, sin necesidad de cuenta.

Los contratos de alquiler no entran en todos los planes.

Si gestionas viviendas de varios propietarios, en captar viviendas en alquiler explicamos cómo presentar ese servicio.

Preguntas frecuentes

¿Quién debe firmar el inventario de la vivienda?

El propietario, o la agencia en su nombre si así lo tienen acordado, y el inquilino, el día de la entrega y después de recorrer juntos la vivienda. Cada parte se queda con su copia, con las fotos.

¿Hay que hacer fotos para el inventario?

Es lo más recomendable: una foto general de cada estancia y otra de cada detalle anotado, hechas el día de la entrega y conservando el fichero original con su fecha. A la salida se repiten desde los mismos sitios.

¿Qué pasa si el inquilino ve algo que no está en el inventario?

Se añade antes de firmar. Lo que se anota después ya no tiene la conformidad de las dos partes y pierde su valor para comparar a la salida.

También te puede interesar